Un reconocido hincha (PITUTO) escribio una carta y nosotros la publicamos para que la compartas y ala vez dejes tu opinion en nuestro facebook, dando tu opinion al respecto, lee la carta atentamente....
SOLAMENTE UNIDOS: EL SANTO ASÍ LO EXIGE
Por nuestra historia, por nuestro orgullo,
Tengo una espina que me molesta desde hace rato, como pienso que le ocurre a todos los fieles de esta religión llamada San Martín; tengo una piedra en el zapato, que me persigue desde hace rato, desde hace ya un poco más de un año.
Creo que los cirujas del corazón están sintiendo lo mismo y, seguramente cuentan con el mismo dolor, que va mucho más allá de la cancha con poca gente, del precio de las entradas, de las promesas incumplidas, de los equipos que no nos representaban, de los momentos deportivos que nos hicieron llegar a lo más bajo hace unos pocos años.
El Centenario San Martín de Tucumán tiene una historia grandiosa, forjada en el hierro de momentos buenos y también en el barro de ratos bravos, como sucede con la historia de todo lo que se vive en base a pasión y transpiración. Pero hay algo que nos distinguió y nos hace únicos en el mundo, y es el calor de nuestra gente, la pasión de nuestra hinchada. Siempre fue así, eso no cambiará, porque es una presencia que responde a la esencia del sentir de cada ciruja, tanto de ese que tiene butaca numerada como de aquel que no sabe cómo acomodar su heroico cuerpo cuando la popular revienta.
Pero lo que nunca imaginé tener ante mí es la imagen de la mismísima Ciudadela con las dos cabeceras ocupadas por la misma hinchada. No me permito aceptarlo así nomás, porque eso sería darme el lujo de desafiar a nuestra mística, que es nuestro documento de identidad dentro del fútbol nacional. Y yo no me resigno, al igual que muchos otros. Entiendo que “los tiempos cambian”, que “las cosas no son como antes”, “que hay menos códigos”, etc., y muchas otras frases que se repiten para justificar una situación que, en el caso de San Martín, hace mucho daño, causa demasiado dolor, un dolor muy grande, porque todos los que somos orgullosos de nuestra pasión así lo sentimos.
Si cada uno se llena la boca diciendo que El Santo “es todo”, “es mi vida”, “es lo único que importa”, y repite frases que no se ponen después en práctica, a los hinchas no nos sirve de nada; si ponen los intereses personales o grupales adelante de San Martín es porque no entienden el daño que hacen, porque no es lo mismo el aliento que sale desde una tribuna que el canto dividido de los que compiten entre sí, ¿para qué?, solamente para agrandar rivales (como ocurrió en la olvidable temporada 2009/2010) y para restarle fuerza a nuestro equipo y, lo que es más grave aún, para confundir a los hinchas que quieren empujar al equipo hacia adelante pero no saben cuál canción cantar.
Nuestra hinchada es motivo de reunión, va mucho más allá de los grupos, está por encima de cualquier problema que pudiere haber ocurrido sin importar ya, quien o quienes “tienen razón”, PORQUE NINGUNO DE LOS QUE DIVIDE TIENE RAZÓN EN NUESTRO QUERIDO SAN MARTÍN (desde el más influyente hasta el más anónimo), PORQUE TODOS LOS CIRUJAS SOMOS PARTE DE LA GLORIOSA HINCHADA DE SAN MARTÍN, Y ESO SIEMPRE FUE ASÍ, Y ASÍ SIENTO QUE DEBE SEGUIR SIENDO, PORQUE CIEN AÑOSA DE HISTORIA ASÍ LO AVALAN.
¿Acaso no fue fundamental el empuje de los hinchas en aquellas grandes hazañas que tanto nos enorgullecen y que no nos cansamos de mencionar cuando cantamos?
Esa fuerza incontenible que el pueblo santo provoca se canaliza a través del corazón de los cantos, del origen de la fiesta, del epicentro de nuestro carnaval. Pero para eso no podemos estar divididos, esa es la parte que nos toca a los hinchas, sino, estaremos dando mucha ventaja, una ventaja casi definitiva, PORQUE IR A LA CANCHA Y VER A LA GENTE DIVIDIDA ES COMO JUNTAR A LA FAMILIA EN DOS MESAS SEPARADAS.
El Santo es una gran familia, y como en todas ellas, hay diferencias, es natural que así sea, pero en cada acontecimiento importante debemos estar todos unidos, ¡y vaya que si no es importante cada partido del Santo!, porque los hinchas también jugamos nuestro encuentro, apoyando al equipo, asfixiando rivales (que temen jugar en la Ciudadela y anhelan tener esa gente de su lado, en todas partes), copando ciudades, sintiendo cada partido como una oportunidad de hacerse sentir en el canto, de ser parte buena de esta hermosa locura.
Para esta temporada que comienza, a cada uno le toca su parte, y seguramente todos están con las mismas ansias: los dirigentes por volver a hacer las cosas bien, los jugadores por demostrar que son dignos de ponerse esta camiseta y el cuerpo técnico, por saber interpretar nuestro sentir. En lo que respecta a nosotros, los hinchas, nuestra tarea es la más sufrida, pero es la más noble y hermosa forma de latir el fútbol como solamente sabemos hacerlo los cirujas. Para ello, ES TIEMPO DE VOLVER A UNIRNOS, DE DEJAR LAS DIFERENCIAS AFUERA DE LA CANCHA Y DE PONERNOS DETRÁS DE UN MISMO ARCO. PARA NO HACERNOS UN GOL EN CONTRA, PARA SEGUIR ASOMBRANDO AL MUNDO, PARA IMPONER NOVEDADES EN LAS TRIBUNAS (que nos copian los más grandes), PARA DEJAR SIN VOZ A RELATORES, SIN TINTA A PERIODISTAS Y SIN PALABRAS A LOS QUE NOS ENVIDIAN DESDE SIEMPRE.
TODO ESTO TIENE UNA ÚNICA FORMA DE SER POSIBLE EN NUESTRO SAN MARTÍN: ESTANDO UNIDOS, COMO NUESTRA HISTORIA LO EXIGE, COMO NUESTRO ORGULLO LO MERECE.
FIRMADO: ALEJANDRO “PITUTO” BELLOMIO
DNI: 23.239.302

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